Sin categoría15 estrategias para una cocina saludable y práctica

Necesito mejorar mi salud, pero, ¿Por dónde empiezo? Esta es una preocupación común hoy día, estamos bombardeados con imágenes e información que nos hace cuestionarnos e inclusive aspirar a mejorar nuestra salud, aunque a veces el incentivo inicial sea nuestra imagen. Una de las recomendaciones principales por expertos en salud y bienestar como por ejemplo Sarah Wilson, fundadora del programa australiano “I Quit Sugar”, es muy simple: cocinar en casa. Pero para algunos podría sonar...
Silvia Solera2 meses ago112813 min

Necesito mejorar mi salud, pero, ¿Por dónde empiezo? Esta es una preocupación común hoy día,
estamos bombardeados con imágenes e información que nos hace cuestionarnos e inclusive
aspirar a mejorar nuestra salud, aunque a veces el incentivo inicial sea nuestra imagen.

Una de las recomendaciones principales por expertos en salud y bienestar como por ejemplo
Sarah Wilson, fundadora del programa australiano “I Quit Sugar”, es muy simple: cocinar en casa.

Pero para algunos podría sonar más fácil de decir que de hacer, tradicionalmente aprender a
cocinar ha sido un proceso orgánico, transmitido de padres a hijos, y resulta que este proceso se
ha visto interrumpido en algunos casos cuando ambos padres debemos trabajar fuera de casa, es
más normal ahora que nunca comprar comida preparada por alguien más, la conveniencia sale
ganando en nuestras elecciones, lo cual ha causado una serie de efectos en nuestra salud y
economía que algunos quieren evitar.

 

La alimentación limpia es una tendencia mundial en la que se persigue la utilización de
ingredientes y productos lo más cercanos a sus fuentes, con el fin de consumirlos en su estado
más natural y puro, para evitar ingredientes adicionales que en algunas personas pueden ser
perjudiciales.

Para aquellos que deseamos hacer un cambio y retomar el control de nuestras cocinas y
despensas les tengo unos sencillos pasos por donde podemos empezar, basados en las
recomendaciones que hacemos en el Integrative Nutricion institute, bajo un enfoque de bienestar
holístico, una parte es lo que comemos y otra con quien lo hacemos.

Tome nota:

1. Escoger ingredientes frescos, no importa si son de la feria, del supermercado, del cajón de
un pickup orillado al lado de la calle. Escoger frutas y verduras frescos es el primer paso
para tener una cocina más saludable. Y este simple paso lo podemos mejorar comprando
ingredientes locales y de estación. Inclusive buscar las opciones orgánicas si este es un
interés particular que tenés para vos y tu familia.

2. Cuando vas al supermercado, comprar en la periferia del mismo. Es donde se encuentran
los productos más frescos, verdulería, carnicería y congelados. Si querés evitar los
paquetitos, entonces te ayudaría evitar pasar por esos pasillos y pasarle de lejos a las
tentaciones.

3. Los congelados y los enlatados están bien, aunque lo ideal es usar el producto fresco, los
congelados suelen ser lo siguiente en la lista porque se congelan muy cerca de su
recolección y mantienen gran parte de su contenido nutricional, textura y color. Los
enlatados utilizarlos como una opción menos frecuente, pero de todas maneras buena, es
mejor vegetales enlatados que ningún vegetal del todo, solo hay que tener en
consideración el sodio o azúcar que podría contener.

4. Usar un timer o reloj de cocina, parece una medida innecesaria pero los tiempos de
cocción son fundamentales para que un alimento quede en su punto, además es una
herramienta muy práctica para ayudarnos a hacer varias preparaciones simultáneamente
sin tener que estar vigilándolo todo, todo el tiempo.

El reloj de cocina nos permitirá hacer múltiples tareas por el simple hecho de avisarnos cuando ya es momento de revisar una preparación. Prácticamente todas las cocinas tienen un timer integrado, sino siempre
podríamos usar el del celular.

5. Cocinar simple, no digo sin sabor, digo simple. Si estas empezando a cocinar, escoger
recetas con 3 o 4 ingredientes es perfecto, conforme vas aprendiendo más podés ir
haciendo recetas más complejas. Al inicio no vale la pena tratar de impresionar, basta con
mantenerlo simple.

6. Cocinar un día y comer dos, ósea si ya vas a invertir parte de tu valioso tiempo cocinando,
entonces hacé que valga la pena y de una vez dejás listo suficiente comida para dos días, si
sos de los que no les gusta repetir, una salsita o un aderezo pueden servirte para sentir
que no estas repitiendo.

7. Cambiar el método, por ejemplo, si normalmente usas la plancha o el sarten para preparar
tus proteínas, intentá usar el horno, la freidora de aire, la olla de presión o el vapor. Un
cambio tan sencillo como este te va a ayudar a descubrir nuevos sabores.
8. Utilizar nuevos condimentos, hierbas y salsas para que cada uno personalice su plato con
nuevos sabores, como en las sodas que ponen en el centro de la mesa una variedad de
salsas y condimentos.

9. Experimentar una receta nueva al menos una vez al mes, ya sea una receta familiar o de
alguna revista. Y compartirla con el corazón abierto, como si fuera una ocasión especial,
tal vez hasta cambiando la decoración de la mesa, comer siempre lo mismo y de la misma
manera puede ser aburrido. También aplica incluir algunos platos de colores nuevos,
manteles, individuales y hasta vasos.

10. Equivocarse esta bien, nadie nació aprendido, es un proceso y de los errores se aprende, si
no estás muy seguro de cierta preparación entonces podrías hacer porciones pequeñas,
para no desperdiciar grandes cantidades de los ingredientes. Pero si no salió como
esperabas, volverlo a intentar, hasta a los mejores cocineros se les quema de vez en
cuando la comida.

11. Pedir ayuda y trabajar en equipo, aunque yo todavía no lo pueda creer, hay personas a
quienes, si les gusta lavar platos, son un misterio para mí, pero existen y son la pareja ideal
para los que cocinamos. Ir limpiado conforme avanzas es fundamental para no perder
tiempo y cordura al final de la preparación.

 

12. No comas cosas que te caen mal, escucha a tu propio cuerpo y aprovechá cocinar para
nutrirte y cuidarte, no lo contrario.

13. Comer es un placer, tomáte un momento para descubrir cómo lo disfrutas más, si es en la
mesa o en el desayunador, si es solo o acompañado, con flores o con música de fondo, es
tu momento de auto complacerte. Tal vez no será todos los días, pero dedicar unos
cuantos, por semana, serán una gran diferencia para no comer en carrera siempre.

14. Reconocer a tu público, si cocinas solo para vos o para tu familia reconoce que cada uno
tenemos gustos diferentes, yo nunca recomiendo cocinar como en restaurante donde si hay 5 personas hay 5 menús, sino que en cada comida haya al menos una cosa que cada
uno disfruta, pero la base es la misma para todos.

15. Evita criticarte y criticar, quien cocina lo hace con la mejor intención y eso es muy valioso
así que agradecer por lo alimentos y por la compañía te hará más consiente y feliz del
alimento que estas consumiendo.

Si ves estas son estrategias muy simples, en ningún momento te digo que comer, eso lo sabes vos
o te lo recomienda tu nutricionista, esta guía debería servirte para poner en acción el plan que has
trazado para mejorar tu salud por medio de tu cocina, la clave está usar buenos ingredientes,
mantenerlo simple y experimentar un poco de vez en cuando es un excelente comienzo. Si aun así
no te animas a cocinar, siempre te podrías meter a un curso.

Por Silvia Solera Castillo, fundadora de ¡Vení, Cocinemos!

Silvia Solera

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