Colegios / EducaciónLa educación multiedad se abre paso entre metodologías tradicionales

La educación evoluciona, existe una búsqueda permanente por comprobar los beneficios de las nuevas metodologías. El propósito es que niños y jóvenes mejoren su aprendizaje, y tengan las herramientas necesarias para enfrentarse a una vida cada vez más competitiva. La educación multiedad forma parte de estas tendencias que defienden sus ventajas, pero, ¿en qué consiste este método? En el sistema multiedad conviven en un mismo espacio, estudiantes de distintas edades, y que entre todos forman...
Heilyn Gomez5 meses ago271013 min

La educación evoluciona, existe una búsqueda permanente por comprobar los beneficios de las nuevas metodologías. El propósito es que niños y jóvenes mejoren su aprendizaje, y tengan las herramientas necesarias para enfrentarse a una vida cada vez más competitiva.

La educación multiedad forma parte de estas tendencias que defienden sus ventajas, pero, ¿en qué consiste este método?

En el sistema multiedad conviven en un mismo espacio, estudiantes de distintas edades, y que entre todos forman una mini comunidad de aprendizaje.

Es así como pequeños de 3, 4 y hasta 5 años, coinciden en una sola aula, o los de 7 con los de 8 años, y así se conforman los grupos multiedad.

Según la sicopedagoga Carolina Mora, el método está diseñado para ayudar a todos los estudiantes a que alcancen su máximo potencial, pero, su propio ritmo. En un aula cuyos alumnos tienen diferentes habilidades es común ver que unos aprenden de otros, y cada uno aporta su criterio o destreza. Se convierte en un intercambio de conocimientos.

Los más pequeños disfrutan y desarrollan la exploración, van más allá de sus límites, gracias a la convivencia con los mayores, quienes son guía, fortalecen sus habilidades, al tiempo que disparan la autoconfianza, es una relación de aprendizaje en la que todos ganan a su manera.

Además, la unión de varias generaciones permite a cada niño encontrar su propio ritmo sin sentirse, delante o detrás, en relación con sus pares.

En multiedad a los estudiantes no se fuerzan a aprender algo para lo que a veces no están preparados. Es un ambiente dedicado a sus necesidades, se ve cada uno como individuo, no como alguien que debe aprender lo que otra persona definió.

Los niños no están sujetos a un plan de estudios estrictos que puede ser, demasiado avanzado, o demasiado lento.

A pesar de eso, el plan de estudio que dicta el Ministerio de Educación Pública (MEP), se cumple en su totalidad, e incluso, se supera.

En el país no existe un dato que indique la cantidad de centros educativos que utilizan este método, sin embargo, cada vez son más los que se atreven a implementarlo.

Ellos comprueban las ventajas

Katù Jardín de Infancia Waldorf y True North, son dos de los centros educativos que promueven esta metodología.

En True North la multiedad es parte de la esencia del centro educativo, tal y como lo explicó Natalie Farrer, directora y fundadora.

“Buscamos consolidarnos como un sistema de educación no tradicional que responda a las necesidades, y características del estudiante, para que logren una nueva forma de relación con el mundo, cambiamos paradigmas sobre educación y entregamos herramientas que generan una mejor calidad de vida para ellos.

Creemos que el aprendizaje se limita cuando ponen en las aulas niños de la misma edad.

Ahora el aprendizaje es más que lo académico, un niño necesita todas las habilidades del siglo XX, y éstas, se desarrollan perfectamente en un sistema multiedad. El aprendizaje es colaborativo, no magistral”, agregó Natalie Farrer.

A la hora de impartir la materia, los grupos multiedad en True North se subdividen según las habilidades que presentan los pequeños en ese momento, ellos reciben la guía de una educadora, mientras, simultáneamente, otra educadora va viendo materia con otro sub grupo, se hacen estaciones y los chicos van rotando hasta recibir las distintas materias.

Estos sub grupos no necesariamente son con niños de la misma edad.

Al ser estudiantes de distintas edades, las educadoras deben manejar el plan de estudios de varios niveles. Ellos van recibiendo la materia de primer, segundo, o tercer grado, sin percatarse que están en ese nivel.

“En nuestro centro, cada niño tiene un plan de acción al que se le da seguimiento diario, se va evaluando, y avanza según sus habilidades. En caso que un estudiante este atrasado con algún contenido, se le da mayor seguimiento, primero, se le informa a los papás, y se empieza con un apoyo adicional hasta lograr que se nivele”, explicó la directora.

Y en el caso de estudiantes sobresalientes, sus educadores a cargo, podrán adecuar sus necesidades a otros subgrupos, en caso de ser necesario.

Las educadoras del día a día, reciben el apoyo y la guía de un equipo de expertos que soportan el método multiedad. “Nuestro grupo de expertos supervisa que el plan de cada niño se cumpla, y que esté recibiendo además, los beneficios de la convivencia con otros más grande o más pequeños que él o ella”, dijo Natalie Farrer.

La aplicación de este sistema requiere educadores mucho más capacitados, y una cantidad mayor de personal académico involucrado en la educación de cada estudiante.

Los planes de estudios personalizados se basan no solo en el contenido académico, también, toma en cuenta las características propias de cada estudiante, sus gustos, capacidades, intereses y necesidades para la creación del camino que deben recorrer.

 “Es como un grupo de hermanos”

Carol Ramírez, administradora de Katù Jardín de Infancia Waldorf explicó que este centro aplica multiedad a nivel del preescolar, de los 3 a los 6 años, al que se le llama El Grupo de Jardín de Infancia.

“A partir de los 3 años, el niño es capaz de comunicarse e iniciar una etapa social con niños de diferentes edades. Por lo que la selección de este grupo de edad se da por la etapa del desarrollo que ellos están viviendo.

En la pedagogía Waldorf se fomenta el juego libre tanto dentro del aula como afuera de está y se les da a los niños suficiente tiempo para poder construir juegos y que la imaginación se desarrolle según sus capacidades. De esta manera la integración de estudiantes de diversas edades de los 3 a los 6 años fluye fácilmente.

Cada niño se relaciona con los juegos de diferente manera, y según su edad, busca agruparse de forma natural, con compañeros que tengan la edad parecida. Pero dado que la diversidad de edades confluye en el mismo espacio, los niños aprenden a compartir, respetar a otro, los más grandes ayudar a los más pequeños y los pequeños aprenden a imitar al los más grandes. De esta manera se da una convivencia armónica, lo más parecida a estar en la casa con los hermanos”, explicó Carol Ramírez.

La pedagogía Waldorf respeta el ritmo de aprendizaje de cada ser humano, por lo que cada pequeño se acerca de diferente manera según su edad y capacidad de concentración. Por lo que se puede observar la evolución y maduración de cada uno de los estudiantes.  Los contenidos son los mismos para todos, pero como cada niño se encuentra en una etapa diferente del desarrollo, se vincula de manera distinta el contenido.

De esta manera, tanto Katù Jardín de Infancia Waldorf, como True North, definen las ventajas y la forma de trabajo diario de la metodología multiedad.

Heilyn Gomez

Editora de contenido digital de la Revista EKA. Periodista. Asesora de comunicación y estudiante de derecho.

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